Ante su mar,
el color rojo del atardecer
se hace arrogante,
cuando el viejo poeta se muere.
A través de su playa con ojos,
el coágulo del sol
ha poseído
el último verso de su mano.
El agua le arrastra,
las perlas del cielo llovidas,
sus ritmos y cadencias,
los sueños con heridas...y sus poemas.
Pero no...
su mística esperanza
de abrazar,
su alto deseo de volar... siempre con ella.
-
Autor:
el brujo de letziaga (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 4 de abril de 2025 a las 02:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.