...entonces la comadreja entró al gallinero, y mirando fijo al montón, sentía que tenía asegurada la cena. Total -se dijo- las plumudas solamente saben correr desgarbadas, cacarear histéricas y enloquecerse porque no vuelan.
Puso ojitos de ternura malvada, y empezó lo que había pensado... Unas por aquí, otras por allá, otras más allá cacareaban despavoridas.
Y en desorden ordenado, innumerables gallinas rodearon a la comadreja que se enfrentó con la mirada de las cacareadoras. El hedor le brotaba en el pelaje inmundo y traicionero, y en menos que canta un gallo, recibió tantos picotazos de las "histéricas plumudas" que nunca más volvió por ese gallinero, al menos. Dicen, algunas palomas mensajeras, muy amigas de las gallinas, que la comadreja ahora se hizo hervíbora.
Las gallinas, que sabían contar historias, cada noche recordaban a las nuevas generaciones que no hay comadreja tan feroz ni gallina tan cobarde. Todo es cuestión de cómo la comunidad se organice para echar al depredador...
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Autor:
Ricardo Elías Fara (
Offline)
- Publicado: 4 de abril de 2025 a las 07:26
- Categoría: Cuento
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Carlos Armijo Rosas...✒️, Romey, ElidethAbreu
Comentarios3
la comadreja pudo haber ido con un compañero....jejejej
No encontró compañía jejeje
Agradezco el comentario.
Saludos cordiales.
si las gallinas pudieron unirse...la comadreja algo debió haber aprendido de eso...que mensa...jajajaj
Me encantó. Pequeña gran historia con su moraleja
Saludos
Muchas gracias Romey, muy amable. Saludos cordiales.
Juntos se puede echar fuera a un depredador .
Gracias y encanto de lectua poeta Ricardo.
Abrazos.
Muy agradecido. Muy amable. Saludos cordiales.
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