En un cielo de zafiro profundo,
donde el amor viaja cual nube al viento,
un campo verde, secreto y fecundo,
de flores que inspiran dulce sentimiento.
Un árbol de blanco, cual novia en su día,
ofrece sus flores, promesa de amar,
otro de verde, con tierna alegría,
bajo el sol naciente, comienza a soñar.
El sol, cual mirada de amante sincero,
irradia la escena con cálida luz,
un despertar donde el amor es primero,
en este paisaje que el alma seduce.
Las flores azules, cual ojos amados,
se abren al día con suave pasión,
las blancas, pureza de votos sagrados,
unidas en danza de dulce emoción.
Este paisaje que el alma enamora,
es eco del amor que en el pecho reside,
en cada detalle, la vida atesora,
la fuerza del afecto que nunca se olvide.
© 2025 OneyCFCuba
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Autor:
Oney Cabrera Felizola (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 4 de abril de 2025 a las 11:57
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, María C.
Comentarios1
El amor florece en tus versos, que bonito, me ha gustado entrar a tu rincón no tenia el placer de conocer tu sentir, es que somos muchos y aunque hace tiempo que entro y salgo de ALMA, no conozco a todos.
Un cordial saludo
Gracias María, un placer saludarte.Mis afectuosos saludos.
ÍDEM Oney
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